Hemorroides



Las hemorroides, conocidas vulgarmente como almorranas, no son las varices de las venas rectales como tradicionalmente se ha considerado, sino que se trata del prolapso de las estructuras vasculoelásticas que almohadillan el canal anal, estando constituidas por arteriolas y venas con comunicaciones arteriovenosas, músculo liso y tejido conectivo. Pueden encontrarse dentro del ano o debajo de la piel que rodea al mismo.

Es un problema muy frecuente que afecta aproximadamente a la mitad de las personas por encima de los 50 años.



Se puede hacer distinción entre:

Hemorroides Externas:

Se sitúan en el tercio inferior del ano, revistiéndose de piel modificada o del propio orificio anal y recubiertas de piel normal.

Hemorroides Internas:

Se sitúan en los dos tercios superiores del conducto anal, recubiertas por epitelio cilíndrico. Estas a su vez se dividen en 4 grados:


  • Grado I: sobresalen en la luz del conducto anal pero no se exteriorizan
  • Grado II: se exteriorizan sólo durante la defecación, pero se reducen de forma espontánea
  • Grado III: se exteriorizan de forma espontánea o durante la defecación y requieren la reducción manual
  • Grado IV: se encuentran prolapsadas de forma permanente y no se pueden reducir manualmente


CAUSAS:
  1. Factores hereditarios (padres o abuelos que padecieron de hemorroides).
  2. Estreñimiento: las heces duras y secas comprimen las venas hemorroidales, por otro lado, una diarrea excesiva, también puede originarlas por la irritación.
  3. Postura inadecuada: Permanecer de pie o sentado, durante mucho tiempo seguido, sin cambiar de posición (por ejemplo, durante el desempeño del trabajo).
  4. Embarazo: es muy frecuente que se presenten durante el embarazo por compresión de la vena cava.
  5. Sobrepeso: es bastante más común de lo que pensamos en personas con sobrepeso.

SÍNTOMAS:

Sangrado:

Aproximadamente, el 10% de la población adulta ha tenido alguna vez un sangrado rectal sintomático y de pequeña cuantía, que habitualmente se presenta como un sangrado no doloroso y de color rojo vivo en la zona anal. Los pacientes ven habitualmente sangre en el papel higiénico. Además, se añaden molestias como picor, ardor, manchado y sensación de vaciamiento incompleto del intestino.

Causas más frecuentes de sangrado rectal (Fuente: Nicholls 1985):


Lesión perianal  7 %
Rágade anal 18 %
Hemorroides 54 %
Lesión neoplásica 6.5 %
Enfermedad inflamatoria 5 %
Alteraciones del tránsito intestinal 3.5 %
Otras causas 3 %
Causas no identificadas 3 %

Dolor:

Por lo general las internas no duelen. En la mayoría, un dolor anal intenso debe asociarse a una rágade aguda (fisura), y con menor frecuencia, lo provoca un absceso ano-rectal, una variz perianal trombosada o bien hemorroides internas prolapsadas y trombosadas. En estos casos, la manifestación del dolor o la acentuación del mismo están asociadas a la defecación. 

Prolapso:

El aumento de volumen de una o de todas las almohadillas hemorroidarias, y a su vez el cedimiento del tejido conectivo de sostén, provocarán el deslizamiento de las hemorroides en el canal anal y su salida durante la defecación, dando lugar al prolapso hemorroidario. Dicho prolapso puede reducirse espontáneamente (grado II) o necesitar una reducción manual (grado III) o resultar irreducibles (grado IV).

A veces, la congestión y el prolapso pueden verificarse también a raíz de prolongados períodos en posición erecta. Esta situación suele estar acompañada por una sensación de molestia o de pesadez y congestión a nivel anal y perianal.


DIAGNÓSTICO: 

Se basa en la sintomatología y la exploración física, en la que se evidencia una dilatación patológica de los plexos hemorroidales, pero dado que otras patologías benignas y malignas del tubo digestivo, pueden cursar con emisión de sangre por el ano, cuando ésta aparece incluso con un diagnóstico evidente de hemorroides, será recomendable la realización de una colonoscopia para descartar otras patologías.

TRATAMIENTO: 

Dependiendo de la intensidad que presente. 
Tratamientos tópicos mediante cremas, pomadas, supositorios, etc. (tiempo limitado, no más de 5-7 días, porque le pueden provocar más sangrado). Estos compuestos suelen presentar una asociación de anestésicos locales y antiinflamatorios (corticoides), descongestionantes venosos, etc. 




En casos más evolucionados, sobre todo cuando la dilatación de las hemorroides y el prolapso hacia el exterior es mayor, se puede intentar la realización de tratamientos intermedios, como son las inyecciones esclerosantes, la fotocoagulación con infrarrojos o con láser, la electrocoagulación, la criocirugía o la colocación de bandas elásticas, se realizan en caso de hemorroides internas y su grado de eficacia depende de lo avanzado de la enfermedad.
Cuando todo lo anterior falla,  estará indicada la realización de una hemorroidectomía quirúrgica, es decir, la extirpación de los plexos patológicos mediante cirugía. 




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3 comments :

  1. excelente informacion este tipo de enfermedades es muy molesta y penosa. yo realize todo tipo de cosas y para la mejoria es solo tener cambios en tu alimentacion y formade vida http://cerohemorroides.com/remedios-naturales-para-las-hemorroides/

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  2. La hemorroidectomía tarda mucho en cicatrizar porque siempre está en contacto con las heces, más aún si la persona sufre de estreñimiento crónico.

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  3. Can we send photos to someone who can establish whether or not hemorrhoids are existent?
    Where can we send them to?

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