Indefensión Aprendida, la antesala de la depresión (Parte I).

Hoy en día está tomando bastante importancia en la sociedad la figura del “coach” (profesional que a través de una metodología basada en la motivación y en la psicología positiva, consigue el máximo desarrollo personal y profesional de las personas, sacando así, su mejor versión, pues da a conocer sus fortalezas y ayuda a mejorar sus debilidades), y no es de extrañar, pues todos sufrimos o hemos sufrido alguna vez el síndrome llamado indefensión aprendida.

Puede ser que en alguna ocasión te hayas repetido como un mantra, que no puedes hacer algo o que por mucho que te esfuerces no te servirá de nada. En la mayoría de los casos este fenómeno será inducido por otra persona directa, indirectamente o incluso inconscientemente, aunque suelen influir más factores ambientales, por poner un sencillo ejemplo, se podría originar en la infancia a través de una común y peligrosa frase como es: “no sabes hacer nada”, por eso hay que prestar especial atención en la enseñanza de un niño y detectarlo a tiempo o se verá afectado por un alto grado de déficit en el aprendizaje.

El Grito. Edvard Munch


La indefensión aprendida, o en su término en inglés learned helplessness, es un trastorno psicológico caracterizado por una involución en el aprendizaje, causado por la actuación impredecible de un estímulo aversivo (castigo), sobre un organismo (sujeto animal o sujeto humano), sin disponer éste de un mecanismo para escapar o evitar dicho estímulo.

Esto lleva al sujeto a un estado en el que no puede predecir ni controlar la situación, con lo que aprende a no reaccionar de ninguna manera, aparece la pasividad como aprendizaje de una situación en la que el sujeto se ha visto privado o le han privado de recursos para dar solución, emitiendo una conducta, en la que inhibe toda respuesta voluntaria que pueda llevar a algún tipo de consecuencia para encontrarse bien o evitar el escenario no deseado, aún cuando más tarde se le proporcionen herramientas para hacerlo o tenga la oportunidad de cambiar su situación.

Este trastorno psicológico producirá los componentes de la “depresión”, que a continuación se describen:

  •   A nivel cognitivo: déficit para aprender que las respuestas controlan los resultados. La teoría de la Indefensión Aprendida se relaciona con la percepción de ausencia de control sobre el resultado de una situación.
  •   A nivel motivacional: déficit motivacional y del aprendizaje para emitir nuevas respuestas.
  •  A nivel emocional: desordenes conductuales característicos de un estado de ansiedad y miedo seguido de depresión.


Es decir, cambiará la percepción con la que nos vemos a nosotros mismos y a nuestras metas, haciéndonos pensar que no podemos hacer nada por cambiar la situación que “nos ha tocado”. Aún disponiendo de los recursos necesarios no haremos nada, impedidos por el miedo al fracaso y por los pensamientos negativos a los que estamos expuestos. Ya desde la neurociencia se ha mostrado esta relación entre pensamientos positivos o negativos en algunas regiones del cerebro, las cuales se muestran más activas al anticipar sucesos positivos.

A continuación os dejo el video de la famosa fábula de Jorge Bucay, “El elefante encadenado”, que transmite de forma muy didáctica la teoría de la Indefensión Aprendida.





Los primeros estudios llevados a cabo sobre la Indefensión Aprendida se deben a los psicólogos estadounidenses Martin Seligman y Steven F. Maier. Fue en 1967 cuando realizaron un experimento para demostrar por qué los seres humanos bajo determinadas circunstancias aceptamos el sufrimiento y el dolor sin oponernos a él. En dicho experimento utilizaron a tres grupos de perros. A un grupo lo expusieron a shocks eléctricos inescapables e inevitables, al segundo grupo los expusieron a shocks eléctricos que podían ser controlados por una respuesta voluntaria del sujeto (accionando una palanca con el hocico). Luego volvían a exponer a ambos grupos, pero en este caso tenían herramientas de evitación, y además añadieron un tercer grupo de perros que no había pasado antes por esta experiencia. El único grupo que se mostraba pasivo ante la búsqueda de una salida para evitar los estímulos aversivos era el que en la primera fase no tenía opción de escapar de los mismos.
Llegaron a la conclusión de que los animales que no disponían de herramientas de escape en la primera fase, acababan desarrollando un síndrome caracterizado por un marcado déficit del aprendizaje para realizar otras conductas o aprender conductas nuevas, lo que les haría fracasar en aprender a escapar de shocks en otra situación diferente con herramientas de evitación, por tanto, es muy importante destacar que este amplio programa de investigación, dejó claro que el factor determinante de tal trastorno era la incontrolabilidad percibida por los animales y no el estrés de los elementos aversivos, y que este efecto de deterioro del aprendizaje de la respuesta para escapar, era debido a la no contingencia (incontrolabilidad) de los shocks originales dados en la primera fase.


Más tarde, se desarrollaron los famosos experimentos de Watson con niños de dos a tres meses. Watson dió tres meses de entrenamiento de diez minutos diarios a tres grupos de bebés. Se diseñó una almohada de aire que encendía un interruptor cada vez que el niño ejercía presión sobre ella con su cabeza. En el grupo en el que se dejaba control, un móvil de bolas de colores colgado sobre la cuna giraba durante tres segundos después de cada presión. Otro grupo también tenía el móvil giratorio, pero no estaba bajo su control. El tercer grupo tenía sobre su cuna un objeto estático. A diferencia de los demás, el grupo contingente (que tenía control) aumentó notablemente su actividad en el trascurso del experimento, mostrando que habían aprendido que hay una sincronía entre respuestas y efectos, habían aprendido la contingencia respuesta-consecuencia. Mostraron además ser más felices, pues los niños de este grupo sonreían enérgicamente cada vez que el móvil daba vueltas y mostraban también un mayor aumento de su actividad instrumental.

INDEFENSIÓN APRENDIDA Y DEPRESIÓN ¿POR QUÉ FUE TAN IMPORTANTE ESTA AMPLIA INVESTIGACIÓN?

Esta investigación fue importante, porque marcó un antes y un después para la psicología y tuvo impacto incluso en la construcción de algunas ideologías políticas. Martin Seligman fue el pionero en demostrar que la Indefensión Aprendida o Desesperanza describe los cuatro síntomas básicos de la Depresión Clínica (los cambios negativos en el pensamiento, el humor, el comportamiento y la respuesta física), siendo Charles Ferster, entre 1965-1973, uno de los primeros psicólogos que estudió el fenómeno depresivo dentro de un marco clínico/experimental, concluyendo en que la principal característica de la Depresión es la reducida frecuencia de conductas reforzadas positivamente para controlar el medio, por tanto, con todo esto se demuestra que la teoría de la Indefensión Aprendida se relaciona directamente con Depresión Clínica y otras enfermedades mentales resultantes de la percepción de ausencia de control sobre el resultado de una situación, llegar a este entendimiento propició una mejora en la búsqueda de respuestas y herramientas para la ayuda de personas con este cuadro sintomático. Y más importante fue ver, según arrojaban los experimentos y descubrimientos, que a la felicidad no se llega por el placer que podamos conseguir o por cualquier resultado que hayamos conseguido, si no que a la felicidad llegaremos cuando tengamos el control de las situaciones con nuestras respuestas voluntarias y/o acciones.
Decir también, que fue tras estos experimentos cuando surgió la Psicología Positiva como método de trabajo de muchos profesionales de la psicología desde entonces hasta hoy.

Siga leyendo parte II

COMPARTE

Si te ha gustado esta entrada

Deja algún comentario y no dudes en compartir el artículo en tus redes sociales. A nosotros nos harás un gran favor y puede que a alguno de tus contactos también le guste y comparta a su vez. Muchas gracias de parte del equipo de Medicusmeo.

    Comentarios Blogger
    Comentarios Facebook

0 comments :

Post a Comment